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Dermacare

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Dirección: Suiza N33-49 y Av. Eloy Alfaro. Clínica Santa Lucia, piso 3.

La celulitis se resiste a abandonar nuestro cuerpo una vez que ha tomado posicion. Mantenerla a raya será, por tanto el objetivo prioritario de esta batalla tan dura de pelear.

Bajo la piel habitan unas células llamadas adipositos que se encargan de almacenar la grasa que demanda nuestro cuerpo. La celulitis es la atrofia de tales células que, a partir de entonces, presentan un crecimiento anormal. Esta degeneración tiene su réplica inmediata en la odiosa piel de naranja, pero también puede acarrear otros trastornos.
Al crecer, las células grasas bloquean la circulación sanguínea, lo que impide una correcta oxigenación de los tejidos, y la circulación linfática, cuya misión es depurar nuestro organismo.

Por una cuestión hormonal, la celulitis se ensaña con más del 90% de las mujeres y no es patrimonio exclusivo de las gruesas. La progesterona potencia la acumulación de grasas, mientras que los estrógenos favorecen la retención de líquidos. A ello se suman las características del tejido adiposo femenino y su disposición vertical. La adolescencia, el síndrome premenstrual, el embarazo y la menopausia son momentos críticos a la hora de desencadenarse. La herencia también juega un papel importante.

Se distinguen tres tipos de celulitis:
- incipiente que resulta fácil combatir
- blanda o flácida que es reforzada por malos hábitos
- la edematosa, que va acompañada de dolores y cierta hinchazón

Sus lugares favoritos para instalarse son los muslos, llamadas comúnmente  pistoleras; las nalgas, que adoptan un aspecto acolchado; el vientre, muy frecuentado por la celulitis a partir de los 40 años y su principal causa es el sedentarismo; el interior de las rodillas, donde aparece con la pubertad y resulta muy difícil de eliminar; el interior de los brazos, un terreno abandonado durante el embarazo o tras un importante aumento de peso; y el cuello durante y después de la menopausia.

Prevención y control de la CELULITIS¡¡¡.

El cuerpo defiende con fuerza su despensa profunda de grasa. Controlar la celulitis requiere cierta prevención y constancia. Evite los alimentos pesados (platos muy elaborados, frituras, carbohidratos simples...)  porque dificultan la digestión y contienen grasas no deseadas. Hay que restringir el consumo de gaseosas y alcohol, que sobrecargan al hígado entorpeciendo sus funciones de filtro, y limitar el uso de la sal, ya que el sodio favorece a la retención de líquidos.

Tampoco conviene pasarse con el azúcar y los dulces, sus calorías provocan un rápido acopio de grasa y dificultan la correcta absorción de las proteínas. Beber dos litros de agua al día y entre comidas es perfecto para eliminar toxinas. No caiga en el error de desterrar las proteínas de su dieta, éstas deben cubrir el 15% de sus necesidades calóricas diarias. Ellas mantienen los músculos tonificados, limitan la expansión de las células grasas y evitan la retención de líquidos.

Se recomienda la asociación de proteínas de origen animal y vegetal; las combinaciones más saludables son: cereales-lácteos; patatas-lácteos; legumbres-pescado; pan-pescado, etc. Las grasas que se hacen cargo del buen aspecto de la piel, nos ayudan a asimilar ciertas vitaminas. Elija siempre aquellas de origen vegetal como el aceite de oliva o el aceite que se encuentra en los pescados Omega 3 y 6. Las legumbres siempre deben estar presentes, ya que limitan la absorción de azúcares y grasas, así como también favorecen la actividad intestinal.

Cómo mantener una piel sedosa y atractiva a los 20, 30, 40 y 50 años

En tus 20

Buenas prácticas

La manera en la que tratas tu piel en esta década determinará si envejecerás con gracia o prematuramente. Establecer una rutina específica de cuidado durante estos años puede salvarte de manchas y retrasar arrugas. Sin importar tu tipo de piel, lavarla a diario, hidratarla y protegerla del sol son pasos necesarios para prolongar su apariencia juvenil. No te preocupes por tratamientos antiarrugas todavía, no los necesitas.

En tus 30 

Cuídate del sol y posterga las arrugas

 En esta etapa se reduce la producción de colágeno y elástica y aparecen las primeras patas de gallo y arrugas de la risa. Además, la piel debajo de los ojos se adelgaza y se oscurece su tonalidad. Para retrasar estos cambios hidrata tu piel día y noche, usa un bloqueador solar adecuado para tu tipo de piel y replícalo varias veces, pues son los rayos UV uno de factores que causan el envejecimiento prematuro. Usa un contorno de ojos cada noche.

En tus 40 

Tratamiento personalizado y protección solar 

Los cuidados deben ser más meticulosos ya que la piel pierde sus propiedades de elasticidad. 

En esta etapa las arrugas están más marcadas y la piel tiende a secarse bastante. Antes de empezar tu tratamiento, identifica el estado de tu piel y elige productos según su condición, pues en la mayoría de los casos se requiere que tengan propiedades que vayan más allá de limpiar e hidratar. Puedes usar cremas a base de polifenoles de uva, oliva y que contengan bloqueador solar. Por las noches utiliza cremas nutritivas que contengan péptidos para fomentar la producción de colágeno tanto para el rostro, cuello, y escote. Nunca olvides de usar contorno de ojos día y noche.

En tus 50 

Tratamiento AL MÁXIMO

La menopausia reduce la producción de estrógeno y la piel se vuelve más delicada, frágil y las arrugas empiezan a acentuarse. Prioriza la hidratación constante con productos como limpiadores en crema o pomadas, bloqueadores con beneficios anti-arrugas. También es necesaria la aplicación -cada noche- de potentes cremas antiedad, particularmente las que cuentan con la coenzima Q10, conocida por encargarse de recuperar la elasticidad, firmeza y humedad cutánea. Son algunos productos que te permitirán envejecer con gracia.

 

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